CONSEJOS

EL VERANO Y TU PIERNAS

sandalias rosas

Para hoy se esperan, altas temperaturas. Normal es verano… Sol, calor y quien puede, playa. A estas alturas del año, segunda semana de Julio, hace tiempo que lucimos una piernas más menos morenitas, a mí me cuesta que cojan color, pero bueno, allá para Agosto fijo que lucen bronceadas.

Eva, una de nuestras seguidoras, me propuso un tema francamente interesante para todas nosotras y más en esta época del año en la que shorts y minis están impuestas junto con las faldas midi y dejamos ver nuestros tobillos… “Comentario: Buenos días: estoy encantada con tu blog, me gustaría que dieras algún consejo para seguir una dieta sana y evitar la retención de líquidos. Gracias.” No Eva, gracias a ti por tu propuesta, de corazón.

Bien, recalco lo de enseñar tobillos y también los pies porque ahí es donde más se nota este problema. Quien lo padece suele despertar y empezar el día con unas piernas divinas pero a eso de media tarde, ya se notan las piernas pesadas e hinchadas incluso la pancheta que amaneció plana, sobresale. Consejito: si tenéis que comprar zapatos SIEMPRE y repito SIEMPRE por la tarde.

A nuestro favor y a la vez en contra tenemos el verano, a favor porque nos va a resultar muy fácil seguir unas pautas que nos ayudarán pero en contra está el calor que es una de las principales causas de este problema.

Aviso que este post va a ser un poquito más largo de lo que suele ser habitual, pero el tema propuesto lo requiere.

Para poder poner remedio hay que saber y entender lo que sucede y en este caso, el calor intenso del verano, dilata los vasos sanguíneos haciendo que se vuelvan más porosos y tiendan a una mayor pérdida de líquidos que queda acumulado en los tejidos, es como si fueran unas pantis, por poner un ejemplo y me explico, cuando las compras están tupidas pero cuando te las pones ensanchan y ves perfectamente su trama, en ambos casos, un líquido se filtraría por ellas. Pues eso más menos es lo que sucede en nuestro sistema circulatorio, esa filtración de doble sentido, de entrada y salida, hace que puedan pasar desde las células a la sangre los desechos celulares, el CO2 y demás  sustancias a eliminar y de la sangre pasan a los tejidos y por ende a las células, el oxígeno, el agua y los nutrientes que las “alimentan”. 

En circunstancias normales hay un equilibrio de entrada y salida pero al dilatarse los vasos sanguíneos, ese equilibrio se rompe y cuesta más eliminar, por lo que se acumula en los tejidos, el líquido intersticial, el que rodea a las células es mayor, por eso, éstos “se hinchan” y como resultado tenemos la retención de líquidos y justo en las piernas es donde más lo notamos ¿Quiere decir esto que no hay apaño para el problema? Nooooooo, lo hay pero requiere conciencia y constancia.

Otra de las causas que por desgracia no podemos evitar, son las alteraciones hormonales. No es que haya un problema en nuestro cuerpo serrano de mujeres estupendas, es que como mujeres estamos sometidas a esta ley de la madre naturaleza, junto con la mala leche que algunas tenemos días antes de la regla, la tristeza tonta que nos invade sin motivo, la frustración porque no nos cierra los pantalones que días antes nos venían estupendamente porque estamos hinchadas… todo fruto de la alteración hormonal NORMAL del ciclo, pero también cuando empezamos o estamos ya instaladas en una época maravillosa llamada menopausia, o en el embarazo, época más bonita todavía. Con ello quiero deciros que frente a ellas, frente a las hormonas, poco podemos hacer porque no depende de nosotras pese a que nos den tratamiento hormonal para tratar algún trastorno ginecológico como abundancia de sangrado, irregularidad o endometriosis. Las hormonas regulan nuestra vida, toda nuestra existencia mal que nos pese, las hay de todos los tamaños, colores y formas, con funciones de lo más variadas así que frente a ellas, relajarse y respirar.

Medicamentos, otra causa. Anti-inflamatorios, corticoides, ansiolíticos, antidepresivos… tiene el efecto secundario de que pueden favorecer al retención de líquidos, obviamente eso depende de cada cuerpo y de la dosis pautada, el tiempo de tratamiento… si necesitas este tipo de medicaciones y sufres de retención de líquidos por esta causa, te recomiendo que hables directamente con tu médico, podrá pautar algún tipo de medicación específica para este problema pero de forma controlada.

Y LA PEREZA, puesta con mayúscula, porque la pereza nos lleva a la falta de actividad física, otra causa del asunto que tenemos entre manos. Vamos a ver, sé que no siempre tenemos tiempo para ir a jugar al pádel, bailar zumba o hacer Pilates, que cuando llegamos a casa tras una interminable jornada de trabajo nos espera la segunda parte en casa y que hay muchas cosas que hacer, por lo que salir a andar media hora queda para mañana, pero si lo vemos desde el punto de vista de la salud, como terapia, debemos buscar esa media hora para “tomar nuestra dosis”. No hace falta grandes desplazamientos, en la city o en el campo, donde vivas, ponte las deportivas nada más llegar a casa y sal a caminar 30 minutos, 15 de ida y 15 de vuelta, sus beneficios compensan. ¿Qué pasaría si por el tráfico llegaras media hora tarde a casa? Pues piénsalo así, que te ha entretenido el tráfico o te has encontrado a la vecina pesada que te cuenta su vida, obra y milagros sin venir a cuento y has perdido esa media hora. En esto no tienes que poner escusas, tod@s estamos cansados a esas horas del día y muchos nos vencemos por esas otras obligaciones. Me incluyo.

De vacaciones, hay mas tiempo para estas cosas, nadar en la playa o en la piscina, andar por la orilla del mar o por el campo… cuando cogemos fondo se acaban las vacaciones y rompemos con esta actividad tan beneficiosa para nosotras. Así que pensamos en alternativas complementarias y entre ellas, la dieta.

¿Podría nuestra dieta repercutir en o agravar el problema? Rotundamente, SI.

Tendemos a añadir demasiada sal en las comidas; hace tiempo que prácticamente la he suprimido a la hora de cocinar, evidentemente algo añado pero no me preguntes cuánto vale un paquete de sal ni donde lo encuentro en el super porque cada vez que la necesito, tengo que buscar donde está. Con eso te lo digo todo. Suprímela poco a poco no de golpe, cada día ve poniendo un poquito menos y así tu paladar se va acostumbrando. Este gesto tan simple de reportará beneficios: mejorará la tensión si la tienes alta, cosa que suele ser frecuente en las mujeres llegando la menopausia, que de tener la tensión normal o más bien tirando a la baja, de pronto nos volvemos hipertensas. Tus riñones tenderán a mejorar su función, ya que el sodio presente en la sal, los perjudica. Tenemos dos, pero si hay dos por algo será, cierto que con uno se vive, pero si ya con los años la función renal disminuye por naturaleza, ayuda a tus riñones a largar su funcionamiento, como el conejito rosa de la tele y las pilas, que duran y duran… pues haz lo mismo, mimando tus riñones.

La falta de proteína en la dieta también es otro factor que no debemos olvidar. El hecho de reducir las proteínas de la dieta porque teóricamente es más sano es una falacia. Del total de calorías que consumamos al día, se recomienda que un 15% sea en forma de proteína, pero ojo, que no sea puramente de origen animal, mira los veganos, son vegetarianos estrictos y consumen proteínas de origen vegetal, tofu, legumbres… son fuente de proteínas, es otro estilo de vida con el que estaremos más o menos de acuerdo, personalmente, no lo comparto, pero lo respeto, porque nutricionalmente es una alimentación correcta, si se lleva bien este tipo de alimentación alternativa. Ten presente que el consumo de proteínas ha de ser el suficiente, (el 15% previamente mencionado) para asegurar una buena reabsorción del agua de los tejidos a los vasos sanguíneos, acuérdate del símil de las pantis. Tenemos una solución al problema y resulta que tan sano queremos comer que al final nos estamos perjudicando.

Bien expuesto todo lo anterior, ¿Cómo puede la dieta ayudar con este problema? Simple y llanamente, sigue estas pautas:

  • Recuerda, reduce la adición de sal en tus comidas siempre que puedas y consume un 15% de las calorías totales en forma de proteínas, en gramos para poderte orientar, unos 75-85 gr al día, (media de Kcal totales 2.000) combina carne, huevo y pescado. Con esta sucesión de ingestas cumple con creces y más, si introduces proteínas de origen vegetal, una ensalada de garbanzos o lentejas por ejemplo, bien fresquita en verano es genial.
  • HIDRATACIÓN parece mentira que nos olvidemos del gazpacho, los zumos naturales, licuados de vegetales y frutas, sorbetes naturales… En verano tenemos infinidad de combinaciones refrescantes que nos ayudarán a paliar este problema. Y la fruta, of course. Piña, cerezas, sandía, melón, ciruelas… toda la fruta de verano es rica en agua, la madre naturaleza impuso una estacionalidad que la mano del hombre rompió. Tomates, pimientos, pepino… madre mía !!! ¿Sabes la cantidad de licuados/gazpachos que podemos hacer? Improvisa, inventa, crea tus propias combinaciones, encima lo tenemos super fácil porque lo guardamos todo en la nevera, bien fresquito, escoge, lava, trocea y pon en el vaso de la batidora y añade un chorretón de agua fría, dale al turbo de la batidora o el túrmix y ale! a disfrutar de un licuado de vegetales, fruta o mix de ambos… y beber agua, limpia y clara, porque el cuerpo la necesita tal cual. Entre horas, fruta, si te da pereza hacerte un licuado a media tarde o no estás en casa sino en el trabajo. Aunque te lo puedes preparar y llevar en un termo. Frutas y verduras tienen efectos diuréticos y esto es lo que pretendemos, eliminar la retención mediante la diuresis.
  • Verduras y Hortalizas también son nuestros aliados, que siempre haya en la mesa una ensalada, del tipo que sea, la típica ensalada mixta de toda la vida o la más sofisticada que se te ocurra. A lo largo del año podemos ir cambiando los ingredientes centrándonos en la estacionalidad, primero porque esos productos nos saldrán más baratos a la hora de comprar y segundo que la naturaleza es super inteligente y nos da lo que necesitamos a lo largo del año, pese a la abundancia con la que contamos hoy en día.
  • Evita las comidas y cenas copiosas con salsas y demás aliños que con el Aceite de Oliva Virgen Extra, ese oro líquido vamos sobrados. Adereza las ensaladas con orégano, pimienta, comino (yo se lo añado a las ensaladas de legumbres que suelo hacer y a parte de que reduce bastante el efecto “gaseoso”, le da un toque buenísimo). Prueba a hacer la ensaladilla rusa sin mayonesa, alíñala con aceite de oliva, está buenísima, reduces calorías y deja la tradicional para cuando vayas al chiringuito a tomar una caña.
  • Caña sin alcohol, porque la ingesta de alcohol también contribuye ¿o has olvidado la famosa barriga cervecera? Vale, una caña o un vino o un vermout a las mil, no pasará nada, pero puedes cambiarlo por un zumo de Tomate, ideal como aperitivo. El alcohol nos deshidrata, eso de simple es la resaca.
  • Para las personas que presentamos este trastorno, reforzar la pared de los vasos sanguíneos nos ayudará muchísimo y podemos hacerlo consumiendo frutos rojos como la frambuesa y las moras, las fresa… cítricos ¿Podrías resistirte a un buen vaso de limonada? y claro está, el té verde, con hielo y rodajita de limón…Todos ellos son ricos en vitaminas E y P, permite obtener el refuerzo buscado.
  • La falta de hidratación y de fibra, repercutirá en el tránsito y la visita a Roca será con menor frecuencia de la requerida o nos supondrá mayor esfuerzo. La falta de evacuación también nos hará sentir pesados y claro, costará movernos del sofá, tumbona o de la silla del chiringuito. La piña, las alcachofas, las endivias… son ricas en agua y fibra y como existen los invernaderos, las tenemos todo el año. Parece que me contradiga entre respetar la estacionalidad y esto de tener los invernaderos como aliados, pero hay momentos en los que ir estreñida requiere de estos alimentos… y tu, me entiendes.

Básicamente estas son las pautas dietéticas a seguir, no es nada novedoso, pero conviene recordarlo. Hay quien piensa que para eliminar la retención de líquidos sólo con moverse basta y se equivocan, porque para eliminar “agua”, hay que beber agua. Sólo beber como locas a diestro y siniestro, tampoco basta, además podemos provocar una hiperhidrosis y por tanto agravar la situación. Con los ya bien sabidos 2-2´5 litros diarios es más que suficiente. Esta cantidad, más o menos, es lo que diariamente el cuerpo gasta al día mediante la respiración, la digestión, la transpiración y más menos lo que ingerimos cuando bebemos, comemos o producimos nosotros mismos por fenómenos metabólicos, lo que deriva en el EQUILIBRIO.

Si la ingesta y el gasto hídrico nos llevan al equilibrio, la correcta alimentación e hidratación junto con la actividad física también nos llevará a él.

Aunque tu sientas que en el trabajo no paras quieta, porque vas de acá para allá, probablemente lo que estás es demasiado tiempo de pié. Cuando estés así, haz este simple ejercicio, ponte de puntillas, sube y baja, sube y baja, o ladéate, deja el peso de tu cuerpo en una pierna y luego pásalo a la otra, no hace falta que lo hagas como en el gimnasio, hazlo con suavidad y disimulo, claro. Esto también lo podéis hacer en la cola de la caja del super, de la pescadería, del cine… Estar plantadas de pie así como estar mucho rato sentada, favorece el problema. Sentadas también podéis hacer el ejercicio de alternar punta-talón, notareis como se mueven vuestros tobillos y terminaréis la jornada en la ofis con las piernas más ligeras.

Por la noche, daros un masaje con crema especial para piernas cansadas, tanto en las farmacias como en las parafarmacias encontraréis unas cremas estupendas, si no, podéis daros un masaje más intenso con la hidratante corporal que utilicéis,  esto es genial tras una ducha de piernas en la que alternéis agua fría y agua caliente. Y ya la bomba sería dormir con un almohadón bajo las piernas poniendo los pies un poco más altos. Probablemente, en sueños le deis un patadón y caiga al suelo, así que con 15 minutos que tengáis los pies en esta posición, bastará.

Otra cosa que debemos tener presente, es que cruzar las piernas puede ser muy sexy, pero también perjudicial, dejad ese hábito para la insinuación… ya me entendéis, en el día a día, como Megan Markle. ¡¡¡ Ay mare,  lo que cuesta quitarnos ese mal hábito!!!

Bueno, queridas mías, creo que hemos hecho un repasito muy completo del tema.

Espero haberos orientado con este problema tan común que tenemos las mujeres, pero si aun así la cosa no mejorara, os recomiendo que acudáis al médico, analizará más profundamente y de manera individual vuestro problema de retención de líquidos por si hubiera un trastorno subyacente que lo provocara y pautará lo necesario para aliviar vuestras maravillosas piernas y que luzcan estupendas y divinas. Nos vemos pronto.

Cuiddiet

1 comentario en “EL VERANO Y TU PIERNAS”

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