CURIOSIDADES

TIEMPO DE CEREZAS

Desde pequeña, las cerezas son una de mis frutas favoritas. Cuando entraban en casa era señal de que el verano ya estaba aquí… Mi madre las lavaba y las ponía en la nevera para que las comiéramos bien fresquitas junto con los albaricoques, nísperos… la verdad es que no podíamos resistirnos a birlar alguna que otra, abrías el frigo y ahí estaban, diciéndote “cómeme, cómeme…”. Una de las cosas que más rabia le daba a mi madre era que jugábamos con ellas poniéndonoslas de pendientes, porque “con la comida no se juega”, pero nosotros éramos felices haciendo el tonto con ellas.

Luego venía la consiguiente discusión, son cerezas o picotas???? A mí me daba igual, están igual de ricas con tal de que estuvieran enteras, sanas, firmes y brillantes, porque con la fruta siempre he sido pijotera, tiendo a coger la que está mala, pasada o tiene gusanito… de toda la vida.

Con el tiempo descubres que las picotas son una variedad de cerezas que pierden el rabito tras la recolección, que tiene el hueso más grande, que son más dulces y de color más oscuro, que se recogen casi cuando acaba la época de cerezas…

Reconozco que la compota de cerezas está muy buena, igual que las guindas que coronan tartas y pasteles, pero a mí me encanta coger un buen puñado de cerezas frescas y fresquitas después de cenar y sentarme con los pies en alto frente a la tele disfrutando de este “dulce caramelo”. Es mi premio del día mientras duran.

El origen de las cerezas en la historia del mundo las remonta a la época prehistórica, ya que hay asentamientos en los que se han descubierto huesos de esta diminuta fruta que datan de unos 6 o 7.000 años AC. Los primeros cultivos la sitúan, en un principio, en el mar Negro y en mar Caspio (Medio Oriente) y desde allí se difundió por el mundo por dos razones, los pájaros y los romanos.  Sigue leyendo “TIEMPO DE CEREZAS”